Los países de la Unión Europea han acordado este viernes retrasar un año la entrada en vigor de varias obligaciones de control de las emisiones de metano vinculadas a las importaciones de gas natural, petróleo y carbón, con el objetivo de «evitar presiones adicionales» sobre la seguridad del suministro energético de la Unión Europea en un contexto de perturbaciones en los mercados por el conflicto en Oriente Próximo.
