Las estaciones deberán habilitar un canal de reclamación visible, accesible y gratuito en el propio establecimiento y en su página web.
Las gasolineras que busquen aumentar sus beneficios aprovechando las ayudas estatales y rebajas fiscales aprobadas por el Gobierno –para hacer frente a las consecuencias de la guerra en Irán– se identificarán en una lista pública para que los consumidores puedan reclamar.
