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31/08/2020

Las gasolineras al límite: imposible resistir otro parón


“La situación actual es muy preocupante”. Las estaciones de servicio han sufrido el impacto del coronavirus de manera directa.




“La situación actual es muy preocupante”. Las estaciones de servicio han sufrido el impacto del coronavirus de manera directa. Su negocio, el de las gasolineras, se basa en personas circulando con el vehículo. Si eso no sucede, no hay ingresos. Y el escenario en estos momentos vuelve a ser incierto.


“Ahora mismo estaba empezando a haber una pequeña recuperación”. El secretario general de Aeescam y Aevecar, Víctor García Nebreda, explica a MERCA2 que desde su organización estaban viendo una mejora en las últimas semanas, pero se ha vuelto -casi- a una posición de salida. Un golpe que el sector encajaría con muchas dificultades.

Y eso que el contexto era -y es- muy negativo. Por ejemplo, explica Nebreda, la ausencia de un turismo masivo ha provocado que las estaciones de servicio de carretera hayan tenido su negocio lastrado tras la pandemia. Quizá habían recuperado algo de terreno las gasolineras urbanas, pero con un rendimiento que en el mejor de los casos llegaba al 80% de su rendimiento. “Con todos estos retrocesos, va mal la cosa; pensamos que puede haber otro parón de golpe. Si vuelve a haber cierres de movilidad entre comunidades, la influencia en muy negativa. Todo lo que haga bajar la movilidad, lógicamente hace bajar la facturación”. La explicación es muy simple, otro parón sería muy duro de afrontar, y sobre todo para los establecimientos de menor tamaño.


Nebreda explica que “se trata de un sector muy dispar. La capacidad de aguante de las grandes empresas es muy distinta, pero eso no quiere decir que no vaya a haber tensiones laborales. Pero las estaciones de servicio de grandes grupos tienen un músculo importante para mantenerse. El resto del sector, la mayoría son pymes o empresas familiares, y esas van a aguantar mal”.
UNA COMUNICACIÓN REGULERA
Ante este contexto, algo que pesa a la patronal de estaciones de servicios es que la relación con la administración está siendo regular. Nebreda afirma que “durante el confinamiento sí tuvimos contacto con la administración, por el tema de los servicios mínimos”. Afirma que tuvieron contacto con la secretaria general de energía, Sara Aagen, pero que una vez acabado el estado de alarma, no ha habido más contacto. Y esto tiene una consecuencia lógica. “Nos gustaría tener previsto un escenario de situaciones, aunque luego surgieran cosas nuevas”. Esa es la clave, la previsión. Algo, en descargo de las estaciones de servicio, que no hay con nadie. Ningún sector económico sabe nada. La improvisación parece ser el ‘trending topic’ ahora mismo. Por eso, Nebreda es muy rotundo: “El día 1 de septiembre estamos llamando”. Asume que el futuro “impacto vendrá muy marcado por el tipo de gasolinera”, pero quieren estar prevenidos, sobre todo porque muchas estaciones de servicio viven del transporte entre comunidades, básicamente entre vehículos de particulares, y si va a ver restricciones al movimiento… la ficha vuelve a la casilla de salida. Y la caja de todos los negocios anda ya muy tensionadas.


Fuente: merca2.es