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14/11/2019

3 razones por las que el diésel sigue teniendo mucho futuro





Hace apenas unos días te ofrecía mi opinión de si volveremos a tener que comprar coches diésel ante el creciente aumento de las emisiones de CO2 provocado, entre otras cosas, por el incremento indiscriminado de la compra de coches de gasolina.

Hoy, sin embargo, te traigo 3 razones por las que el diésel sigue tiendo mucho futuro en un mercado en el que, desde el año 2015, este tipo de vehículos está siendo sometido a una constante cacería por parte de compradores y organismos oficiales.
Alternativas como el coche eléctrico o los coches híbridos ganan fuerza día tras día ante las normativas cada vez más estrictas que la Unión Europea esta imponiendo a los fabricantes. Sin embargo, la realidad es que el mercado ha virado hacia el coche de gasolina de manera violenta y, aunque los fabricantes se esfuerzan en seguir desarrollando los motores diésel, el mercado les está dando la espalda con una cuota de apenas el 28,9% en lo que va de año en España.

Sin embargo, el diésel sigue ofreciendo una serie de importantes ventajas a los compradores que deberían tener en cuenta a la hora de realizar su próxima adquisición, especialmente si entras en ese perfil concreto de conductor de coche diésel. Estas son las 3 principales razones por las que el diésel sigue siendo una apuesta segura.

El consumo más reducido del mercado

No existe una alternativa a día de hoy que supere en consumo a un coche diésel (dejando a los eléctricos a un lado). Un vehículo diésel es capaz de superar la barrera de los 800 kilómetros con un solo depósito con facilidad, algunos incluso alcanzan los 1.000 km de autonomía, algo que se traduce en consumos medios muy reducidos y a costes más bajos, especialmente por el precio del litro de gasóleo, que sigue siendo inferior al de la gasolina. Tan solo es posible emular estos consumos con coches de gas natural comprimido (GNC), aunque la oferta es más reducida y los puntos de repostaje son más limitados.

Híbrido-diésel, una realidad

Además de los diferentes vehículos microhíbridados con motorizaciones diésel que se comercializan, la idea de un coche híbrido-diésel no es algo novedoso. De hecho, Mercedes comercializa varios modelos híbridos enchufables que combinan un motor de gasóleo con uno eléctrico, lo que ayuda a reducir los consumos y las emisiones, incluso a desplazarte en modo totalmente eléctrico y disfrutar de una enorme autonomía combinada. Al mismo tiempo, se consideran vehículos con etiqueta ECO e incluso 0 Emisiones, si superan los 40 kilómetros de autonomía en modo eléctrico.

Menos emisiones de CO2

A igualdad de cilindrada y prestaciones, un coche diésel emite menos CO2 que uno con motor de gasolina. Un ejemplo (entre otros muchos) lo encontramos en el Renault Mégane con motor 1.3 TCe de 100 CV y unas emisiones homologadas de 119 gr/km (según el anterior ciclo NEDC), mientras que el motor 1.5 Blue dCi de 95 CV homologa 103 gr/km de CO2 en base al mismo ciclo de homologación. Esto permite a muchos más coches diésel disfrutar de beneficios fiscales, como la exención de pago del Impuesto de Matriculación o las tarifas reducidas en el Impuesto de Circulación.



Fuente: AutoBild