NOTICIAS


13/09/2019

Un análisis en Europa revela los costes de mantenimiento de los eléctricos


Los fabricantes presentan cada día más novedades. Pero hay un denominador común, una seria apuesta por los coches eléctricos, la nueva movilidad de un futuro cada vez más cercano. Mientras que muchos ya piensan en una invasión y que la combustión pronto quedará relegada, un estudio desvela que el coste de mantenimiento frente a la combustión es todavía muy elevado en los países de Europa.




Menos piezas, menos mano de obra en las fábricas y un precio más barato. Eso es lo que, desde hace un tiempo, los fabricantes nos vienen vendiendo para ir introduciendo los coches eléctricos. Hay que cambiar el chip y pero no terminan de convencer lo que supone el cambio, especialmente por dos factores: la autonomía y la facilidad de recarga.

Ni todos los modelos del mercado al alcance de las masas disponen de una elevada autonomía como un modelo de gasolina o diésel, ni tampoco existen puntos de recarga en todas las carreteras de la geografía española, por ejemplo. Pero de lo que no se habla es del coste de mantenimiento de un eléctrico frente a un modelo de combustión. Y la diferencia es muy grande todavía.

Los especialistas en renting de LeasePlan han publicado su Índice anual de costes de automóviles, incluyendo modelos de los segmentos B y C, de gasolina, diésel y eléctricos y analizando los costes -de mantenimiento, combustible, depreciación, impuestos y seguros- en 18 países de Europa, obteniendo un promedio durante los primeros tres años del vehículo y con un uso anual de 20.000 kilómetros. Y considerando un factor muy importante: solo renting a empresas.

Como puedes ver en la siguiente tabla, en España, el coste de un eléctrico supera en 453 € al mes nada menos que si lo comparamos con un modelo de gasolina, descendiendo la diferencia hasta 400 € si es comparado con un diésel. Solamente en países como Grecia o Reino Unido es más barato conducir un eléctrico, aunque es Noruega el país donde el coste mensual es más competitivo, casi al igual que en los Países Bajos.

Sirva de ejemplo Alemania, un país en el que el gobierno está ligado a los fabricantes y trabaja en la expansión de la red de carga en todo el país y en el fomento del coche eléctrico. Aunque se encuentra por debajo del promedio, todavía los costes mensuales son elevados y marcan una diferencia superior a los 200 Euros frente a conducir un gasolina o un diésel.

Roland Meyer, CEO de LeasePlan Alemania, ha señalado que "Desafortunadamente, la diferencia en los costes de mantenimiento entre los combustibles tradicionales y los vehículos eléctricos en Alemania no ha disminuido, lo que significa que queda mucho por hacer para dar a todos los conductores la opción de una movilidad sostenible".



Fuente: Motor.es