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20/05/2019

España se está quedando fuera de la fabricación del coche eléctrico



El futuro de un sector crítico pasa por estos fabricantes




Posiblemente estará prohibido matricular coches con motores de combustión más allá de 2040 y son muchas las preocupaciones al respecto. La industria de la automoción es un pilar fundamental para la economía española y surge la duda sobre si la transición hacia la fabricación de vehículos eléctricos representa una oportunidad o una amenaza para los millones de empleos que existen actualmente en el sector.

España ocupa el noveno puesto del ranking mundial como productor de automóviles y es segundo en Europa, por detrás de Alemania. La industria española de la automoción representa el 10% del PIB; da trabajo a dos millones de personas (más del 9% de la población activa) y supone el 19% de las exportaciones del país.

Parece evidente que, para que la industria del automóvil se mantenga firme en España a largo plazo, será necesaria una producción de vehículos eléctricos que permita conservar el peso actual del sector. La mayoría de los fabricantes da información con cuentagotas sobre qué hará a este respecto, alegando que las decisiones vienen de fuera, o sea de sus matrices.

Fabricación incipiente en España

Ninguna marca produce turismos 100% eléctricos en España en la actualidad, de forma que los que se llevan el protagonismo son los vehículos comerciales o profesionales. Únicamente PSA (Citroën, Peugeot, Opel y DS) prevé, de momento, incorporar en España la fabricación de turismos eléctricos.

José Antonio León, director de comunicación y relaciones institucionales de Groupe PSA para España y Portugal, afirma que en España son el único fabricante de automóviles que producirá vehículos 100% eléctricos a partir de 2020 en sus tres fábricas españolas (Zaragoza, Vigo y Madrid) gracias a las inversiones que se están realizando en dichas plantas para la instalación de la CMP. Esta última es una plataforma modular que permite producir motores gasolina, diésel, híbridos enchufables o 100% eléctricos en la misma línea de producción.

Aproximadamente el 85% del sector se exporta a otros países, mayoritariamente europeos, lo que exigirá a los fabricantes que se adapten a lo que demanden estos mercados, donde la progresiva electrificación del parque de automóviles es imparable. En ese sentido, es absolutamente necesario adaptar nuestras plantas para incluir modelos eléctricos o híbridos enchufables a las líneas de producción.

Por ejemplo, PSA invertirá alrededor de 250 millones de euros en 2021 en la planta de Opel en Figueruelas (Zaragoza) para la producción del nuevo Corsa y su versión eléctrica, según un Decreto-Ley publicado en el Boletín Oficial de Aragón (BOA).

Asimismo, la compañía fabricará en la planta de Vigo las versiones eléctricas de Citroën Berlingo, Peugeot Rifter, Opel Combo y Peugeot 2008. En cuanto a la factoría situada en el distrito madrileño de Villaverde, ésta se encargará del Citroën C4 para 2021.

Por su parte, la marca española Seat, perteneciente al grupo Volkswagen, no decide qué modelos se fabrican en España. La compañía presentó a principios de mes el el-Born, un concept car basado en la plataforma modular eléctrica MEB de Volkswagen, que ha sido diseñado en Barcelona, pero cuya versión definitiva se fabricará en Zwickau (Alemania).

“El Cupra Formentor o vehículos con mismos sistemas de electrificación sí que podrían fabricarse en Martorell”, indica Santi Castellà, responsable de electromovilidad de Seat, aunque desde la empresa no terminan de confirmar si será así seguro. Este híbrido enchufable, enmarcado en la categoría de los llamados CUV (crossover coupé), empezará a fabricarse en 2020.

El consejero delegado de Volkswagen, Herbert Diess, indicó durante la conferencia de prensa anual del consorcio alemán que la electrificación llegará en “algún momento” a las factorías de Martorell y Landaben, en Navarra. Jürgen Stackman, responsable de ventas y marketing de la compañía, aseguró este mes a Europa Press que la marca no prevé fabricar un modelo eléctrico en el centro pamplonica en los próximos tres o cuatro años.

Las fábricas de vehículos eléctricos suelen ir de la mano de los centros de investigación y desarrollo de cada compañía, por lo que normalmente se sitúan en los países de origen de las marcas. En España, no existe una automovilística que sea española en su totalidad, o que no dependa de una matriz extranjera. Por tanto, hace falta atraer a marcas e inversores.

Uno de los elementos clave para que este interés crezca pasa por el aumento de la demanda nacional de coches eléctricos, algo que se relaciona también con los planes de ayuda de los gobiernos. El director de comunicación de PSA declara que "las administraciones deben fomentar la adquisición de vehículos electrificados por los clientes, a través de incentivos estables a la demanda y la creación de infraestructuras". Las ventas de coches eléctricos se duplicaron en España en 2018 por quinto año consecutivo, pero apenas representan el 6,6% del total de automóviles comercializados.

Además, apenas un 1% del total de la producción es completamente libre de emisiones. La Asociación Española de Fabricantes de Automóviles y Camiones (Anfac) calcula que España deberá producir 500.000 eléctricos al año en 2030 para mantenerse en el noveno puesto mundial de productores de vehículos.


Fuente: xataka.com