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11/03/2019

La revolución petrolera del fracking hará que no se precise el crudo de la OPEP


El bombeo de la OPEP se verá reducido su bombeo en 380.000 barriles.





Los esfuerzos de la OPEP para mantener alto el precio del petróleo han permitido que sus grandes rivales conquisten cada vez más mercados. Según la Agencia Internacional de la Energía, seguirá así hasta la mitad de la década con EEUU pisando los talones a Arabia Saudí como mayor exportador de crudo del mundo. "Se acerca la segunda revolución del shale oil en EEUU que supondrá el 70% del aumento de producción a nivel mundial en los próximos cinco años", asegura Fatih Birol, director de la Agencia Internacional de la Energía (AIE).

En 2021, EEUU será un exportador neto de petróleo gracias al empuje de la industria petrolera basada en el fracking. En 2022, habrá superado a Rusia como exportador bruto de petróleo y a finales de 2024 le estará pisando los talones y amenazando el reinado de Arabia Saudí como el mayor exportador de crudo del mundo, según las previsiones de la AIE. La propia agencia la ha calificado como la segunda revolución del fracking en EEUU.

En su informe de perspectivas a cinco años, la institución contempla que la producción petrolera de Estados Unidos, que tuvo un incremento récord de 2,2 millones de barriles en 2018, va a seguir siendo la protagonista en los próximos años y aportará el 70% de la producción adicional de todos los productores en detrimento de la OPEP, que durante décadas se ha mantenido como el señor mundial del petróleo. La AIE estima que hasta 2024 EEUU aporte más de 4 millones de barriles diarios al mercado. La OPEP verá lastrada su capacidad de producción por los efectos de las sanciones y los problemas económicos en Irán y Venezuela, con un descenso previsto de 380.000 barriles diarios para quedar en 34,5 millones en 2024.

En concreto, la agencia aventura que sin cambios en las condiciones del embargo, Irán se quedará estancado en los 3,85 millones de barriles diarios en los cinco años de la previsión, mientras que Venezuela caerá de los 1,31 millones de 2018 a 0,75 en cada uno de los cinco ejercicios siguientes. Dentro de la OPEP, sólo tienen planes para una expansión significativa de sus bombeos Irak (800.000 barriles diarios más de aquí a 2024, hasta 5,80 millones) y los Emiratos Árabes Unidos (500.000 barriles diarios más, hasta 3,85 millones).

A medida que crece EEUU y otros competidores, disminuye la cantidad de crudo que el mundo necesita del cártel y la demanda no se acercará a los máximos de 2016. La AIE confirma el fin de reinado de la OPEP y su capacidad de control del mercado. Después del hundimiento de los precios de 2014, cuando el barril llegó a valer de 30 dólares, el cártel se vio obligado a recortar la producción para evitar un nuevo colapso de los precios y estabilizarlos. Pero la estrategia le ha costado ceder mercado a sus competidores, principalmente, el mercado asiático. La demanda de crudo de la OPEP se mantendrá por debajo de la producción de 2016 hasta al menos 2024.

A esto también contribuirá Brasil, que será el segundo país que más va a elevar sus exportaciones, con 0,8 millones de barriles diarios más, pero igualmente Canadá, Noruega y Guyana.

Fuente: El Economista