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28/01/2019

Las sanciones de EEUU pueden afectar a Repsol


Repsol está estudiando si puede seguir importando petróleo de Venezuela, ya que el acuerdo que mantiene con el miembro de la OPEP para recibir crudo en pago por la deuda que Caracas acumula con la compañía se ve amenazado por las sanciones de Estados Unidos.





La petrolera se ha convertido en una importante empresa de refino de crudo venezolano en los tres últimos meses, y la proporción de su producción de petróleo expuesta a la agitación que sufre el país es mayor que la de cualquier otra firma energética internacional, ya que casi el 10% de su producción total de gas y petróleo procede de Venezuela.

El año pasado Repsol, que opera varias refinerías en España, llegó a un acuerdo por el cual Venezuela le enviaría directamente crudo como pago tanto de la deuda como del gas y el petróleo que sigue produciendo en el país, ya que los problemas de liquidez del Gobierno de Nicolás Maduro dificultaban que pudiera hacer frente a sus facturas.

Los datos recopilados por la firma Kpler muestran que en los tres últimos meses, Repsol ha recibido una media diaria de 53.000 barriles de petróleo venezolano, procesados en su mayoría en la planta de Cartagena y en la planta de Petronor, en el norte de España. En los seis primeros meses de 2018, Repsol sólo había importado un cargamento venezolano.

Si la petrolera decide parar los envíos, no ocasionaría repercusiones inmediatas sobre las finanzas de Venezuela, ya que Caracas no recibía dinero alguno a través del acuerdo.

Pero ilustra las dificultades que puede sufrir Venezuela para encontrar compañías de refino alternativas que acepten su petróleo, después de que las sanciones impuestas por Washington el lunes le cerrasen las puertas del mercado estadounidense, su mayor cliente.

"Estamos estudiando minuciosamente el impacto y el alcance de las sanciones", explicó un portavoz de Repsol.

Las sanciones de EEUU a las exportaciones de petróleo venezolano, introducidas tras reconocer el país al líder de la oposición Juan Guaidó como presidente interino, han recibido críticas de los operadores de energía por ser imprecisas, y por arrojar poca claridad para las firmas no estadounidenses.

Hay quienes sospechan que el Tesoro estadounidense ha generado confusión intencionadamente para ahuyentar a otros compradores de petróleo venezolano con el fin de aumentar la presión sobre Maduro, quien mantiene que sigue siendo el presidente del país. Los operadores sostienen que incluso el más mínimo riesgo de ver cerradas las puertas al sistema financiero estadounidense podría eclipsar los beneficios de seguir operando con Venezuela, pese a que las sanciones no impidan claramente a los ciudadanos o empresas de fuera de Estados Unidos hacer negocios con Caracas.


Fuente: La Expansión