NOTICIAS


09/01/2019

El cerco al diésel frena la venta de coches


El mercado subió sólo un 7% en 2018, el menor crecimiento de los últimos cinco años. La demanda de vehículos de gasóleo se estanca y pierde más de 10 puntos. El sector pide de nuevo ayudas para la renovación del parque automovilístico.




Durante el mes de diciembre las matriculaciones de automóviles de turismo en España han descendido un 3,5% respecto al mismo mes del pasado año, con lo que se acumulan ya cuatro meses consecutivos de descensos de las ventas en este mercado. Pese a ello, el cierre del año ha tenido una cifra positiva. Durante 2018 se matricularon en nuestro país un total de 1.321.438 unidades de turismos, lo que supone un incremento del 7,0% respecto a 2017. Ello es debido al buen comportamiento del mercado en el primer semestre, cuando se registraron alzas acumuladas superiores a trece puntos.

El año pasado fue el de menor crecimiento desde que, en 2013, la crisis tocó fondo y se inició la recuperación. Según se ve en el cuadro adjunto, desde entonces los incrementos porcentuales han sido de dos dígitos, menos en el año 2017 que fue del 7,7%. Este año se han perdido 7 décimas.

Si en los meses de septiembre y octubre los descensos podrían ser atribuidos al cambio de la reglamentación de emisiones, este efecto ya se ha agotado y las mermas de noviembre y diciembre son achacables a una crisis generalizada en la decisión de compra de vehículos nuevos. En los meses de julio y agosto casi todas las marcas se tuvieron que deshacer de los «stocks» de coches que no cumplían las nuevas normas anticontaminación de la UE y que no podían matricularse a partir del 1 de septiembre, por lo que se inundó el mercado de coches nuevos que fueron vendiéndose en las siguientes semanas. Pasada esta circunstancia, se nota una atonía en el mercado que, según los analistas del sector, es debida a dos razones principales: las incertidumbres económicas tanto a nivel nacional como internacional y los ataques al automóvil por parte de las administraciones locales y nacionales, que han terminado calando en la opinión pública.

Una prueba de ello es el descenso de las matriculaciones de vehículos diésel que se ha producido durante el año que acaba de finalizar. En concreto, las ventas de este tipo de motorizaciones en enero del pasado año representaban el 41,8% del total y han cerrado diciembre con un peso de sólo el 31,3% del mercado. Más de diez puntos de caída que, según fuentes del sector, son debidos en gran parte a las declaraciones realizadas por la ministra Teresa Ribera cuando dijo que «el diésel tiene los días contados», a pesar de que con la nueva reglamentación son más limpios que los de gasolina. Además, hay que tener en cuenta que los coches con motor diésel representan más de la mitad de los vehículos que se construyen en las fábricas españolas y que, en los últimos meses, hemos asistido a un descenso de la producción y de las exportaciones. En este contexto, no hay perspectivas de nuevas contrataciones en las plantas de producción y sí, en cambio, hay rumores de regulaciones de empleo en algunas instalaciones. España llegó a ser el octavo productor de automóviles del mundo, pero ya ha perdido una posición en la clasificación.

Al cierre del ejercicio, Seat ha sido la marca que ha liderado el mercado tanto por volumen total como por tener el modelo más solicitado. Vendió un total de 107.328 unidades, por delante de su matriz Volkswagen (102.954) y de Peugeot (98.914), que hizo un esfuerzo final y fue la primera en ventas durante el mes de diciembre. Por detrás encontramos a Renault, Opel, Toyota, Citroën, Kia, Hyundai y Ford.

En lo que respecta a modelos, Seat ha colocado a dos de sus coches, el León y el Ibiza, en las dos primeras posiciones, superando al Nissan Qashqai, al Dacia Sandero, a los Renault Megane y Clio, a los Volkswagen Polo y Golf, al Citroën C4 y al Peugeot 3008.

Por canales, el mercado de particulares (50,1% del total) sigue siendo el principal y el más rentable para los concesionarios, frente a empresa y alquiladores.

Fabricantes y comercializadores solicitan una vez más ayudas estatales para renovar el parque automovilístico nacional que, con casi doce años de antigüedad de media, es el segundo más viejo del continente. Una medida que reduciría el nivel de emisiones contaminantes y relanzaría las ventas de coches nuevos.


Fuente: La Razón