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29/06/2018

El petróleo roza los 80 dólares una semana después de la ansiada reunión de OPEP





La Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP) acordó el viernes pasado un incremento de la producción de millones de barriles por día (mbd). La OPEP cumplió con lo que había pedido la Agencia Internacional de la Energía y el propio Donald Trump para evitar que los precios siguiesen subiendo. Sin embargo, una semana después de este acuerdo, el petróleo Brent ha subido un 7,4% y amenaza con volver a los 80 dólares, el nivel que disparó todas las alertas. La demanda mundial es fuerte, los riesgos en la oferta son muchos y capacidad excedente de producción de la OPEP es poca.

El crudo Brent, de referencia en Europa y medio mundo, cotizaba en los 73 dólares por barril el jueves de la semana pasada a última hora. Sin embargo, hoy cotiza con alzas de un 1% y en los máximos del día los ha marcado por encima de los 79 dólares por barril, un precio que no tocaba desde el 25 de mayo. Cada vez es más evidente que el gesto de la OPEP la pasada semana no ha sido suficiente ante un entorno de demanda creciente y muchos riesgos por el lado de la oferta.

Natixis: "La demanda mundial está creciendo más deprisa que la capacidad de producción de petróleo"

Frank Schallenberger, director de investigación en LBBW, explica en declaraciones a Reuters que "el déficit en el suministro dentro del mercado de petróleo ha llegado para quedarse... Yo calculo que la OPEP incrementará la producción en unos 600.000 u 800.000 barriles por día hasta finales de este año. Eso no bastará para compensar la creciente demanda y la caída de la producción en países como Venezuela o Irán", sostiene el experto.

En el caso del petróleo West Texas, de referencia en EEUU, el avance ha sido aún superior con un rebote del 12% desde el pasado jueves. El Texas ha pasado de los 65 dólares por barril hasta los 73,3 dólares en pocos días. No obstante, esta subida tiene sus particularidades y muchas de ellas no están ligadas con la situación global del mercado de petróleo. El spread o diferencia entre el Texas y el Brent se había ensanchado hasta niveles máximos de los últimos años por la creciente producción de crudo en EEUU y las dificultades logísticas para exportar este petróleo fuera de EEUU, que ha obligado a los productores de West Texas a reducir sus precios para colocar este crudo en el mercado.

Es decir, el Brent y el Texas suben con fuerza a pesar de la expectativa de un aumento de la producción en los países de la OPEP. Desde el banco de inversión francés Natixis sostienen que esto se debe en parte "al rápido crecimiento de la demanda global, que está siendo superior a la capacidad de producción".

Después de casi tres años con un petróleo relativamente barato, la inversión en grandes proyectos ha quedado prácticamente congelada, lo que ha reducido la capacidad para producir más crudo en varios países. La reducción de la capacidad excedente por parte de la OPEP supone un alto riesgo para los precios, que podrían subir con fuerza ante cualquier evento que perturbe la oferta, asegura Brian Singer, director general de Goldman Sachs.

Esta fino equilibrio podría romperse si cualquier de los países productores sufren alguna disrupción en el bombeo de petróleo y dado que muchos de los países ricos en crudo sufren una inestabilidad política y económica inherente, esta situación no se puede descartar. Muchos inversores y empresas que trabajan con petróleo están comprando futuros y petróleo al contado para cubrirse ante cualquier evento de este tipo. Esta demanda a modo de cobertura está ayudando a que los precios se eleven.

Patrick Artus, director de investigación de Natixis, cree que los riesgos geopolíticos están desembocando "en un elevado nivel de posiciones largas en los futuros de petróleo". Este experto asegura que sin estas posiciones largas, el crudo podría rondar los 60 dólares.

Los riesgos son importantes. Se prevé que la producción de Venezuela disminuya a medida que su crisis económica y la escasez de divisas impida el adecuado mantenimiento de la industria del país. Por otro lado y sin ir más lejos, a principios de este mes, Libia dejó de producir de forma repentina unos 400.000 barriles por día después de un ataque de milicianos a dos terminales de petróleo importantes. La situación en Libia es muy inestable y puede cambiar de un día para otro.

Otro gran desconocido que está pasando serios problemas para mantener su producción de petróleo es Angola. Este país africano ha pasado de producir 1,68 mbd a bombear menos de 1,5 mbd en el mes de mayo.

La propia Agencia de la Energía de EEUU muestra en sus últimas proyecciones que 2018 podría terminar con una demanda/consumo de petróleo de 100,29 mbd, mientras que la oferta será de 100,22 mbd. Ese desequilibrio se debería cubrir con los inventarios de petróleo que acumula cada país.

Este organismo también muestra en los próximos años la capacidad excedente de producción de la OPEP caerá a niveles históricamente bajos mientras que los inventarios de crudo también están por debajo de la media móvil de los últimos cinco años. Esta combinación podría evitar que el precio del petróleo caiga a niveles visto en los últimos años.


Fuente: eleconomista.es