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16/02/2022

Morgan Stanley apuesta por Repsol


Aumenta su valoración sobre la petrolera española hasta 14,75 euros por acción.




Los analistas de Morgan Stanley siguen confiando en Repsol pese a las últimas noticias sobre el derrame de crudo en la Pampilla (Perú). En su último informe publicado, reiteran su consejo de 'sobreponderar' el valor y han elevado su precio objetivo hasta los 14,70 euros por acción desde los anteriores 14 euros por título. Sostienen que la petrolera española se beneficiará "desproporcionadamente" de la mayor fortaleza de los mercados de productos petrolíferos, lo que impulsará sus márgenes de refino. Esto provocará un fuerte aumento de las ganancias en el cuarto trimestre, que pueden servir además para incrementar los dividendos que reparta a sus accionistas.

Los márgenes de refino han comenzado 2022 con mucha fuerza, especialmente en las últimas semanas, alcanzando niveles significativamente superiores al rango 2018-2021. En los dos últimos meses, los márgenes en Europa han tenido que subir para adaptarse al aumento de los costes de la electricidad, del gas natural y de los créditos de carbono, aunque este último en menor medida.

"En este contexto, el reciente aumento de los márgenes parece reflejar la fortaleza subyacente en los mercados de productos petrolíferos, un aspecto positivo para Repsol, que depende mucho de este factor", argumentan.

De hecho, sostienen que el incremento que han experimentado estos productos no solo lo pone de manifiesto, sino que es coherente con unos inventarios de productos muy bajos. "Tanto los inventarios de destilados medios (gasóleo/gasóleo y combustible para aviones) como los de productos ligeros (gasolina y nafta) han bajado con fuerza a lo largo de 2021 y ahora se encuentran en niveles inusualmente bajos", explican.

Por otro lado, la caída de 350.000 barriles diarios de combustible en los programas de vuelos actuales tras la aparición de Ómicron se verá compensada con el crecimiento de la demanda para aviones en, aproximadamente, 1,5 millones de barriles diarios para el verano, lo que conducirá a una demanda adicional sobre unos niveles de inventario ya bajos y proporcionará un nuevo impulso a los márgenes de refino.

Por otro lado, los datos de movilidad en España han vuelto a aumentar considerablemente con respecto al año anterior y, tal y como se recoge en el informe, tienden a superar los niveles anteriores a la crisis derivada por la pandemia.

Todo esto supone un fuerte impulso para Repsol en un comienzo de año marcado por las decepcionantes cifras de producción del cuarto trimestre de 2021, el impacto de Ómicron y el vertido de petróleo en Perú. "Sin embargo, con los resultados del cuarto trimestre, esperamos que la atención se centre en el impacto de los mayores beneficios de refino y comercialización en las finanzas de la compañía", sostienen.

De hecho, calculan que solo la actividad de refino, distribución y marketing cubren el 60% del dividendo actual. La mayor aportación de esta línea de negocio proporcionará un impulso al marco financiero de la compañía, permitiendo un espacio para un mayor capex (inversiones) y un mayor reparto de beneficios a los accionistas.

Los analistas de Morgan Stanley habían anticipado que Repsol volvería a incrementar su dividendo en 2021. De hecho, ya en los resultados del tercer trimestre lo elevó a 0,63 euros por acción, por encima de las expectativas que lo situaban en los 0,60 euros, además de anunciar una amortización de 75 millones de acciones, que incluye la recompra de 35 millones de acciones, lo que equivale a un 2,29% del capital social, entre noviembre de 2021 y mayo de 2022.

"Creemos que la compañía anunciará mayores distribuciones a sus accionistas con los resultados del cuarto trimestre. Durante la conferencia telefónica sobre los resultados del tercer trimestre, la dirección de Repsol destacó que la política de distribución del plan estratégico puede mejorarse con la generación de efectivo adicional, y señaló que ofrecer una remuneración competitiva al accionista ha sido un pilar de la estrategia de la compañía; y que habrá nuevos aumentos de las distribuciones cuando se genere efectivo adicional en el futuro. Esperamos que el aumento del dividendo continúe hasta los 0,70 euros por acción en 2022, por encima de las expectativas actuales del consenso de 0,64 euros", argumentan.

Estas previsiones en el reparto de beneficios se complementarán, según los analistas de Morgan Stanley, con el aumento en la recompra de acciones para 2022, mediante un programa de unos 40 millones de acciones adicionales para el segundo semestre de 2022.

Con todo esto, indican que la rentabilidad anual por dividendo del 6% es superior a la del resto de petroleras integradas. "La cobertura de dividendos por el flujo libre de caja orgánico estimado en 2022 es material en un 300% y, a pesar de las mayores recompras, vemos un apalancamiento más bajo", lo que implica un potencial mucho mayor de compresión de la rentabilidad por dividendo en Repsol, ya que esperan que caiga del 6% al 4,5%-5%, tomando como referencia su valoración de 14,70 euros.

En cuanto al conjunto del sector, los precios en las materias primas habrán impulsado los beneficios netos hasta los 23.700 millones de dólares, un máximo histórico y un aumento del 44% con respecto al tercer trimestre de 2021. En términos interanuales, los beneficios se habrán multiplicado por 24, mientras que el flujo de caja libre habrá sido de 93.000 millones de dólares.

También se habrán superado los dividendos combinados, que actualmente ascienden a 26.000 millones de dólares al año, lo que deja un amplio margen de recompras y la reducción de la deuda neta, según el informe.

"Desde nuestras últimas previsiones, la curva a plazo del Brent se ha movido significativamente, y la franja de 2022 se sitúa ahora en 88 dólares el barril, frente a nuestra anterior hipótesis de modelización de 78 dólares el barril. El ajuste del mercado aumenta nuestras estimaciones de beneficio por acción para 2022 en otro 10-15% en todos los ámbitos", afirman.

En cuanto a Shell, recomiendan 'sobreponderar' y sitúan su precio objetivo en los 2.440 peniques. Consideran que tras el repunte, su valoración ya no tiene un descuento importante, pero su programa de compra de 8.500 millones de dólares para el primer semestre destaca.

Sobre Eni recomiendan 'sobreponderar' con un precio objetivo de 16,30 euros por acción. Creen que ofrece la mayor rentabilidad por dividendo entre los pares europeos y sus beneficios tienen una sensibilidad al precio del petróleo relativamente alta.


Fuente: Bolsa Manía