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11/02/2022

Impuestos, petróleo y márgenes


Impuestos, petróleo y márgenes: así se divide el precio de la gasolina y el diésel en España
El margen bruto de los operadores se duplica desde 2013, según los datos de la CNMC




A falta de actualización de los datos del regulador sectorial, la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC), la única fuente al día sobre la formación de los precios de la gasolina y el diésel proviene de la Asociación Española de Operadores de Productos Petrolíferos (AOP). Según los números de la patronal de estaciones de servicio, en enero el 49% de lo que se pagaba por cada litro de gasolina en España eran impuestos, el 35% eran costes al por mayor (precio del crudo en origen y refino) y el 16%, márgenes y costes de distribución. En el caso del diésel, estas cifras eran del 45%, el 40% y el 15%, respectivamente.

Aunque sus guarismos no están actualizados, ni siquiera a cierre del año pasado, la serie estadística de la CNMC apunta a un incremento del margen bruto de las empresas que comercializan el carburante en los últimos años. En ese concepto, en la que están incluidos tanto la ganancia neta de las gasolineras como los costes de operación de las estaciones de servicio y las obligaciones normativas —el fondo de eficiencia y el biodiésel—, pasó del 11% al 21% entre 2013 y 2020 en el caso de la gasolina. Y del 12% al 22% en el del gasóleo.


Mayores gravámenes

A diferencia de en septiembre de 2012, cuando el crudo Brent —el de referencia en el continente europeo— rondaba los 120 dólares por barril, hoy supera por poco los 90. ¿Por qué, entonces, es más cara la gasolina? Con los datos de la CNMC en la mano, la evidencia parece apuntar a un incremento de los márgenes de los distribuidores. Sin embargo, la patronal del sector niega la mayor: según sus cálculos, que sustentan en un informe reciente de la consultora PwC, su beneficio es de solo el 2% de lo que se paga en el surtidor.

Un portavoz de la AOP apunta, más bien, al Impuesto Especial de Hidrocarburos sobre los biocombustibles (el 10% de la mezcla), que ha pasado de cero al tipo vigente para los carburantes de automoción —473 euros por cada 1.000 litros en el caso de la gasolina y 379 euros por litro en el del diésel— y a la armonización del tipo estatal especial como factores decisivos. También al Fondo Nacional de Eficiencia Energética, creado en octubre de 2014 y que, según sus datos, gravará a los operadores de productos petrolíferos con más de 100 millones de euros solo en 2022.


Grandes diferencias entre estaciones de servicio

Optar por una u otra estación de servicio para repostar supone una enorme diferencia para el bolsillo. Según los datos del Geoportal del Ministerio para la Transición Ecológica, la brecha entre el surtidor de gasolina más caro de la España peninsular (la estación de servicio Mirasierra situada en la localidad granadina de Baúl) y el más barato (la cooperativa San Isidro de Cortes de Pallás, en Valencia) es de 70 céntimos de euro: 1,85 frente a 1,15.

Aún más abultada es la diferencia en el caso del gasóleo: de 74 céntimos entre los 1,71 euros por litro de la citada gasolinera de Baúl y los 0,97 del autoservicio SAT 23 en Cubel (Zaragoza). Todo eso, sin contar con las gasolineras ubicadas en Canarias, donde la presión fiscal sobre los carburantes es menor y, por tanto, se encuentran los precios más bajos de España. Dentro de una misma provincia, la fluctuación también es abultada. En Sevilla, por ejemplo, el diferencial entre la estación de servicio más cara y la más barata es de 35 céntimos en el caso del diésel y de 26 céntimos en el de la gasolina.


Fuente: El País