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07/01/2022

Diésel parafínico: qué es y por qué puede salvar los motores tradicionales


Un combustible sintético de origen orgánico derivado de los vegetales, que es más ecológico y puede reducir entre 70 y 95 % las emisiones de CO2.




Hace unos meses, Porsche anunciaba la inauguración de una planta de producción de gasolina sintética en Punta Arenas (Chile). Este nuevo combustible se genera a partir de la captura de CO2 en la atmósfera y los planes del fabricante pasan por usarlo inicialmente en sus coches de carreras para posteriormente suministrarlo en las gasolineras para los modelos de calle.

Ahora es otra marca del grupo alemán, Volkswagen, la que apuesta por otro tipo de combustible sintético, pero esta vez para alimentar a sus motores diésel. Así, la última generación de mecánicas TDI podrá funcionar con gasóleo parafínico.

Se trata de un carburante que se extrae de los vegetales como la colza o bien de residuos también de origen orgánico, como por ejemplo el serrín sobrante de las explotaciones forestales o el propio aceite de cocina usado. Después de ser tratados en una planta de reciclaje, y mediante una reacción química, se convierten en hidrocarburos aptos para detonar en los motores.


Biocombustibles HVO

La ventaja del diésel sintético parafínico es que puede utilizarse puro o bien mezclado con el gasóleo de origen mineral y también con otros biocombustibles derivados de aceites vegetales del mismo tipo HVO (Hydrotreated Vegetable Oil) . Y las ventajas son claras puesto que, en comparación con el gasóleo convencional, puede ahorrar del 70 al 95 % en cuanto a emisiones de CO2.

Todos los modelos Volkswagen con motores TDI que se entregaron a partir del mes de junio del pasado año están preparados para funcionar con diésel parafínico que, en Europa, se comercializa bajo los nombres de Care Diesel, NEXTBTL o HVO y también mezclado con el gasóleo convencional, con las marcas Diesel R33, V-Power Diesel, OMV MaxMotion o Aral Ultimate Diesel.

El proceso de electrificación no se frena pero, hasta su completa implantación, soluciones transitorias como los combustibles sintéticos ayudarán a amortizar mejor las actuales tecnologías en el transporte, a la vez que reducirán de forma importante el impacto en la atmósfera de los derivados del petróleo.


Fuente: El Motor