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20/08/2021

El precio del petróleo se desploma ante el miedo a la variante Delta


A principios del mes de agosto los precios del oro negro bajaron notablemente, aunque lejos de notarlo en la gasolinera, la semana pasada llenar el depósito ya era 14 euros más caro respecto al año pasado por el llamado efecto pluma.




Pero el barril de Brent -la referencia europea del petróleo bruto-, registró ayer la mayor racha de caídas desde febrero de 2020, mes en que empezó a gestarse el duro castigo a la economía a consecuencia del estallido de la pandemia. Concretamente, ha bajado hasta el entorno de los 66 dólares y ya suma seis sesiones consecutivas de caídas, con un descenso acumulado del 7,25%.

En cuanto al crudo West Texas (WTI), ha registrado una pérdida del 8,77% en las últimas sesiones y ayer retrocedió cerca del 4%. El miedo a la variante Delta del coronavirus y la consecuente bajada de la demanda, son las causas principales de estos descensos en ambas referencias. ¿Continuará esta tendencia?


Un año de incertidumbre y fluctuación

Los datos de la tendencia a la baja que vivimos en los últimos días en torno al precio del crudo llaman la atención y contrastan con la tendencia alcista que llevábamos viendo, en general, desde que comenzó 2021.

Es cierto que el año pasado, por su contexto, fue un punto de inflexión para la industria petrolera. Por ejemplo, en España no se echaba tan poca gasolina desde 1973, pues a consecuencia de la pandemia ocasionada por el COVID-19, los confinamientos y consiguiente descenso de los desplazamientos, el consumo se desplomó dejando atrás seis años consecutivos de subidas.

Con la vuelta a la relativa normalidad, se esperaba que la balanza empezase a equilibrarse, pero nada más lejos, pues ese ansiado retorno aún no se ha conseguido y estamos lejos de notar cómo se reflejan las fluctuaciones de la materia prima en lo que pagamos finalmente por el combustible en la gasolinera.

Hemos de recordar que dicha materia prima supone cerca del 36 % del valor total del combustible, a lo que hay que sumar los impuestos-IVA, el Impuesto Especial de Hidrocarburos y el Impuesto de Ventas Minoristas- que suponen en torno al 50 % del total del precio.

Además del tipo de combustible (es más barato repostar gas GLP que gas GNC o diésel frente a gasolina) y su calidad (premium o normal), hay que tener en cuenta que cualquier tensión geopolítica o crisis afecta a lo que los consumidores acabamos pagando.


La variante Delta: cómo influye en el precio del crudo

En la actualidad, el temor a la variante Delta ya se ha hecho muy patente en China (donde los indicadores económicos ya reflejan un freno al crecimiento) y se extiende también a EE.UU., donde aumentan los contagios y los fallecimientos a pesar de la intensa campaña de vacunación que se ha llevado a cabo recientemente.

La fortaleza del dólar y el sorprendente incremento de las reservas de gasolina en EE.UU., que han dado a conocer medios especializados esta semana, también contribuyen a amplificar la caída de los precios del crudo. Otro factor a tener en cuenta es la tensión geopolítica que ha causado la caída de Afganistán en manos de las milicias talibanes.

El avance de la variante Delta del coronavirus ya ha propiciado que la Agencia Internacional de Energía (AIE) reduzca las previsiones de demanda en los meses que quedan del 2021, tras estimar que las nuevas mutaciones del COVID-19 derivarán en la vuelta de las restricciones para reducir la movilidad social y por tanto acarrearán un menor consumo del petróleo.

Mientras, por estos temores de una nueva bajada en la demanda, los movimientos de la OPEP se vigilan con lupa. El cártel recortó la producción de crudo con fuerza el año pasado y aún no ha retomado los niveles previos a la pandemia, pues hasta ahora se resistía a elevar la producción, a pesar de las peticiones expresas del Gobierno de los Estados Unidos ante el incremento del precio de la gasolina.

Después de muchas tensiones en el seno de la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP) y sus aliados, el pasado mes de julio llegó el acuerdo. Emiratos Árabes Unidos, lejos de abandonar el cártel como se temía, cedió a aumentar la producción desde este mismo mes de agosto para equilibrar oferta y demanda. Los mercados no lo han visto con buenos ojos y han empujado los precios del barril a la baja.


Fuente: Motorpasión.