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17/06/2021

Razones por las que Repsol y el petróleo no han tocado techo


La transición hacia energías limpias de la compañía que dirige Josu Son Imaz pasa inexorablemente por rentabilizar la extracción de petróleo. Es el núcleo duro de financiación de ese cambio a la sostenibilidad plena, intensiva en capital y compatible 100% con el escenario global que se presenta: una recuperación en la que la demanda de petróleo avanza de forma acelerada y precios del barril que pueden seguir subiendo.




Esta semana, España dejará de producir petróleo. No es que nuestro país haya sido intensivo, ni mucho menos, en su extracción. Pero desde 1964 esta plataforma, explotada por Repsol, que se encuentra a 44 kilómetros mar adentro frente a la costa del delta del Ebro ya no extraerá más crudo. Se cierran 40 años que ejemplifican a las claras la marcha de la empresa que se adapta a un mundo sostenible.

Su futuro está ligado a las energías renovables, con una transición impecable, a la que muchos señalaban que estaba llegando tarde, pero para la que se ha preparado de una forma más que adecuada. En su plan Estratégico 2021-2025, el upstream tiene una posición de privilegio en las cuatro patas sobre las que se asienta. Y será el último plan de Repsol en el que su prevalencia sea de este calibre.

La idea es que establezca una generación de caja libre de 4.500 millones de euros, cinco veces más que en el anterior plan, incluso disminuyendo las emisiones de CO2 un 75%. Se centrará en sus áreas más productivas, con exploración selectiva y desinversiones como la que acaba de hace en Vietnam y Malasia ingresando 180 millones de euros al vender sus pozos en la zona. La exploración, por tanto, se reduce un 68% desde el anterior plan: 650.000 barriles equivalentes de petróleo diarios en todo el plan en 14 países. Todo ello reforzando la eficiencia financiera en los dos.

Para Goldman Sachs el precio del petróleo, ya este mismo verano puede superar los 80 dólares el barril siempre que la demanda mantenga el nivel previsto de recuperación. Desde la firma se indica que el aumento de las tasas de vacunación en EEUU está llevando a una mayor movilidad, mientras que, en Europa, con una demanda estimada de 1,5 millones de barriles diarios, en el último mes se llegó a 960.500 barriles.

Otra de las cuestiones es si EEUU e Irán llegan a un acuerdo para levantar las sanciones norteamericanas y el crudo de Irán llega a los mercados, aunque su volumen no tendría un impacto significativo en los precios. Por su parte, desde JPMorgan van mucho más allá. Su analista Christian Malek sugiere que se podría producir un inminente “superciclo” en el mercado del crudo, con la cota de los 100 dólares, aunque a su juicio se requeriría un aumento muy significativo de la demanda en el segundo semestre del año. Pero sobre el papel considera que se podría producir, siempre que no se desate una cuarta ola del Covid-19.

La Agencia Internacional de la Energía, el organismo que pronostica desde los países desarrollados, destacan que volveremos al nivel de demanda prepandemia a finales de 2022, aunque advierte de que la recuperación será heterogénea, no solo por regiones, sino también entre sectores y productos. Desde la AIE esperan que la demanda global de petróleo alcance los 5,4 millones de barriles este año y se eleve en 3,1 millones más el próximo hasta los 99,5 millones anuales.

Todos estos sin factores que pueden propiciar que el repunte de Repsol se mantenga en tiempo y forma. Más allá de las puntuales recogidas de beneficios, como la que vimos la pasada semana, lo cierto es que los analistas siguen apostando, ante este escenario, por el valor.

Sigue en zona de máximos anuales y su potencial alcanza incluso el 17% gracias a la mejora de niveles en su precio objetivo en este mes de junio de Societe Generale. Bank of America mantiene neutral para el valor con PO de 11,30 euros por acción y RBC mejora su precio objetivo hasta los 12,50 euros desde los 12 anteriores para el valor.

Para la analista fundamental de Estrategias de Inversión, María Mira, “en una valoración por ratios y bajo previsión de BPA de 1,02€/acción para el cierre de 2021 (revisada al alza tras la presentación de cuentas trimestrales), Repsol tiene margen entre valor y precio”.

ANÁLISIS TÉCNICO DE REPSOL

Repsol “registra un nuevo máximo anual en los 11,41 euros por acción tras lograr consolidar por encima de su media móvil simple de 40 periodos o de medio plazo, manteniendo intacta la estructura de máximos y mínimos crecientes de medio plazo que no comenzará a cuestionarse mientras el precio no perfore los 10,596 euros por acción, cota que es aproximación a su media móvil simple de medio plazo”.

Los indicadores técnicos de Estrategias de Inversión nos muestran que Repsol alcanza una nota revisada al alza y en modo alcista de 7,5 puntos de los 10 totales para el valor. En la parte positiva encontramos la tendencia alcista a medio y largo plazo, el momento total, lento y rápido positivo y el rango de amplitud, la volatilidad del valor, que es creciente. En el otro lado, el volumen a medio y largo plazo es decreciente y la volatilidad a largo plazo, creciente.

Fuente: Estrategias de Inversión.