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03/03/2021

CLH pasa a llamarse Exolum


Adopta la marca de su filial de emprendimiento e innovación; es la tercera vez que la firma cambia su denominación




La Compañía Logística de Hidrocarburos (CLH) pasa a llamarse Exolum, extendiendo a toda la empresa la anterior marca de la filial de emprendimiento e innovación. Con ella desarrollará todas sus actividades y afrontará sus objetivos, enfocados en la adaptación del negocio a la descarbonización y la transición energética, en la digitalización de las actividades y en la lucha contra el cambio climático.

La empresa presidida por José Luis López de Silanes explica que el cambio de marca surge de la necesidad de adecuarse al nuevo entorno y a la propia transformación de la tradicional compañía de almacenamiento y transporte de productos petrolíferos en España, que se ha expandido a otros siete países, ha ampliado su actividad al almacenamiento, gestión y transporte de nuevos productos líquidos, especialmente químicos, y ha comenzado a operar en nuevos sectores, como los eco-carburantes, la economía circular o el desarrollo de nuevos vectores energéticos.

En un principio, la marca Exolum nació para identificar a la filial del Grupo CLH dedicada al emprendimiento y la innovación. Sin embargo, después de varios estudios y propuestas, ha sido la marca seleccionada para identificar al conjunto de la compañía porque "Exolum representa lo que queremos ser y hacia dónde estamos evolucionando: una gran compañía internacional con más de 2.000 empleados, con una trayectoria de casi 100 años y con un altísimo nivel de excelencia en la prestación de nuestros servicios", destaca López de Silanes.

En los últimos años, Exolum se ha diversificado hacia actividades sostenibles, tanto por los países donde opera como por los servicios que ofrece, más allá de la logística de hidrocarburos. "Queremos que todas estas iniciativas de diversificación y adecuación de la compañía a los nuevos retos del sector estén acompañadas de un cambio en nuestra identidad corporativa que refleje nuestro crecimiento y liderazgo", asegura Jorge Lanza, consejero delegado de Exolum.

"La marca tiene que evolucionar en paralelo al proceso de transformación que estamos viviendo internamente, alinearse con los nuevos modelos de negocio de la empresa y transmitir nuestros valores de compañía, como son la innovación y la confianza, reflejando el carácter abierto y flexible con el que afrontamos el futuro impulsando nuevas oportunidades de negocio comprometidas con el desarrollo y la sostenibilidad del planeta", añade el ejecutivo.

Presencia en siete países.

Exolum indica que su nueva marca es fácilmente reconocible en cualquier idioma y que esta es la principal razón para usarla en todos los negocios, tanto en España como en otros seis países (Reino Unido, Irlanda, Alemania, Países Bajos, Panamá y Ecuador. En Omán seguirá operando con la joint venture OQ Logistics), lo que permite reforzar la identificación del grupo y crear una gran marca sólida, internacional y unitaria.

Este cambio de denominación es el tercero de la empresa, tras Campsa y, desde principios de los 90, CLH, marcas profundamente ligadas al sector de los hidrocarburos. "Esta nueva marca es un hito más en nuestra trayectoria y renueva nuestro compromiso con nuestros clientes y con la sociedad en su conjunto", afirma Jorge Lanza antes de explicar que "entendíamos que este era el paso natural que teníamos que dar en el marco de la expansión internacional y diversificación de negocio por el que estamos apostando".

Con Exolum, la compañía se marca el reto de mantener el mismo nivel de reconocimiento y ampliarlo al gran público, gracias a una marca joven, ágil y adaptada al propósito de la compañía: "Crear soluciones innovadoras para mejorar el mundo".

En la actualidad, Exolum cuenta con más de 2.300 profesionales y opera en 8 países gestionando una red de oleoductos de más de 6.000 kilómetros, 68 terminales de almacenamiento y 45 instalaciones aeroportuarias, todo ello con una capacidad total de más de 11 millones de metros cúbicos.

Fuente: elEconomista.

Por Tomás Díaz.