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18/02/2021

Repsol pierde 3.289 M en 2020 lastrado por la caída del petróleo y el covid-19


La petrolera implementa una devaluación de sus activos de 3.889 millones, que pudo compensar parcialmente con un resultado neto ajustado de 600 millones, por lo que casi dobla la expectativa del mercado




Repsol cierra 2020 con unas pérdidas de 3.289 millones de euros, según ha informa la petrolera a la CNMV. No obstante, el grueso de los números rojos corresponden con saneamientos: la firma ha decidido devaluar sus activos en 3.889 millones de euros tras estimar un escenario futuro de precios del petróleo y del gas más bajos. Eso significa que el resultado neto ajustado (que evalúa exclusivamente el desempeño operativo) es de 600 millones de euros positivos.

Esta cifra, pese a que es un 70% menos que los 2.042 millones obtenidos en 2019 y está aún más lejos 2.352 millones de 2018, supera con creces las expectativas del mercado. El consenso de analistas que recoge Bloomberg esperaba que se cerrara 2020 con un resultado neto ajustado de 320 millones de euros. Es decir, que la compañía casi ha duplicado las estimaciones de los expertos. El flujo de caja se situó en los 3.197 millones de euros.

Esta mejora se justifica por el escenario aún complicado del último trimestre del año, pero más benévolo que los anteriores. Con un precio del petróleo en recuperación y un nivel de movilidad superior (el consumo de combustibles en diciembre estuvo al nivel de febrero, según Cores), unido a algunas medidas de resiliencia implementadas por la compañía, han logrado cerrar el año mejor de lo esperado.

Un año, que sin embargo, ha sido de los más complicados de la historia, la caída del petróleo del 35% y del gas del 19%, unido al hundimiento de la demanda por las restricciones a la movilidad, han dañado con fuerza los resultados de la firma liderada por Josu Jon Imaz.

Esto además ha tenido un efecto transversal sobre todo el sector: Shell ha perdido 17.903 millones de euros, BP se ha dejado 16.795 millones de euros, Total ha registrado unos números rojos de 5.980 millones de euros y Equinor ha arrojado pérdidas por valor de 4.539 millones. En el neto ajustado, los resultados de Shell han caído un 70%, los de BP han bajado un 43%, los de Total han descendido un 66% y los de Equinor han sido un 81% más bajos.

Las pérdidas de 2020 son, sin embargo, inferiores a las de 2019, ya que Repsol ejecutó una devaluación de activos de 4.800 millones, para alinear a la compañía con un escenario de emisiones cero en 2050. Esto quiere decir que en dos años se ha disminuido el valor de la compañía en 8.600 millones de euros.

Pese a todas las dificultades, la compañía mantiene un férrea disciplina financiera y ha reducido un 28% su deuda en el ejercicio recién concluido. Las medidas del plan de resiliencia activado tras el estallido de la pandemia le han permitido bajar el endeudamiento en 1.178 millones de euros, por lo que se queda en 3.042 millones de euros. Con un nivel de liquidez de 9.195 millones de euros al final del año. En este periodo, la deuda de Equinor y Total aumentó un 19%, mientras que la de BP se redujo un 14% y la de Shell bajó un 5%.

El consejero delegado de Repsol, Josu Jon Imaz, sostiene que "en 2020 hemos afrontado un escenario sin precedentes y puesto las bases del futuro de la compañía. Hemos demostrado de nuevo la solidez de nuestro proyecto, desempeñado un papel de servicio público esencial y ratificado una vez más que somos una empresa útil para la sociedad”.

Durante este periodo, además, Repsol está tratando de reposicionar la compañía desde su negocio 'core' de petroleo para convertirse en una energética global alineada con los mayores estándares de sostenibilidad. De ahí que esté apostando fuerte por las renovables, los biocombustibles o el hidrógeno verde, entre otros proyectos.

Ficha consejera de Atresmedia y Sabadell.

Repsol ha decidido no renovar a Maite Ballester como consejera independiente de la petrolera, según propondrá en la próxima junta de accionistas. Sí renovarán como miembros del máximo órgano de decisión Manuel Manrique, Mariano Marzo, Isabel Torremocha, Luis Suárez de Lezo y se ratificará, si lo apruban los accionistas, el nombramiento de Rene Dahan. El puesto de Ballester lo ocupará Aurara Catá, consejera independiente y presidenta de la Comisión de Auditoría de Atresmedia, y consejera independiente y presidenta de las comisiones de Nombramientos y de Retribuciones de Banco Sabadell.

También es presidenta de Barcelona Global y miembro del Comité Ejecutivo de la Agrupación de Antiguos Alumnos de IESE. Desde 2008 a 2020 fue socia de Seeliger y Conde, donde realizó trabajos de consultoría relacionados con el desarrollo de organizaciones a partir de la identificación del talento interno, la elaboración de políticas de remuneraciones competitivas, el diseño de planes de sucesión y la atracción del talento.

Inició su carrera profesional en el sector financiero, primero en Bank of America y más tarde como directora financiera en Nissan Motor Ibérica. Posteriormente, asumió la Dirección General de RTVE en Cataluña y, tras ello, ocupó el cargo de consejera delegada de Planeta 2010, empresa que aglutina el negocio audiovisual del Grupo Planeta. Posteriormente, ejerció el cargo de directora general de Medios Audiovisuales de Recoletos Grupo de Comunicación, donde dirigió el negocio audiovisual.

Aurora Catá es ingeniera industrial por la Universidad Politécnica de Cataluña y MBA y PADE por el IESE. También ha realizado el Programa de Mentor del Instituto Tecnológico de Massachusetts (MIT).

Por J.C.P.

Fuente: Cotizalia.