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25/11/2020

Repsol focaliza el plan de reconversión verde en Cartagena, Bilbao y Cantabria


La inversión prevista en la central hidroeléctrica de Aguayo alcanza los 600 millones de euros y será uno de los pilares del nuevo plan estratégico.




Repsol tiene un trípode geográfico en España para su nuevo plan estratégico 2021-2025: la refinería de Cartagena (Murcia), la de Bilbao (Petronor) y la central hidroeléctrica de bombeo de Aguayo (Cantabria), una de las tres que la petrolera adquirió a la eléctrica Viesgo en 2018. En Cartagena (3.200 millones de inversión entre 2007 y 2011) y Bilbao (1.000 millones), la petrolera realizó las mayores inversiones industriales de la historia de España y del País Vasco. Desde el punto de vista de la empresa, toca reciclarlas y defenderlas. En Cantabria, con una instalación clave para sus operaciones en el mercado eléctrico, la inversión prevista alcanza los 600 millones de euros. Será uno de los pilares del nuevo plan estratégico.


Repsol, como el resto de las petroleras, ha vuelto a colocar sobre el tablero la iniciativa de la asociación de refineros Fuels Europe de 2019 para ajustar los grandes centros de refino a las exigencias medioambientales de la Unión Europea. Es la hoja de ruta de la reconversión para producir combustibles “ecológicos” y para desarrollar el nuevo milagro: el hidrógeno en todas sus variantes. En ese marco, Repsol apuesta por mantener y aún reforzar sus puntos fuertes. En el caso concreto del hidrógeno, para el que ha anunciado inversiones de entre 2.200 y 2.900 millones en seis años, la petrolera quiere hacer valer su doble posición como primer productor de hidrógeno y también como primer consumidor en los procesos de refino. Repsol utiliza el 72% de todo el hidrógeno de España principalmente en sus centros industriales. Cartagena es, precisamente, la mayor planta de producción de hidrógeno de toda Europa. La compañía tiene en cartera proyectos para producir 210 megavatios (MW) de hidrógeno renovable a partir de biometano, y otros 210 MW con generación eléctrica en las refinerías de Cartagena y en Bilbao.


La gran oportunidad


Con los fondos de reconstrucción de la UE en camino, todas las empresas energéticas compiten por no quedarse atrás. Para las grandes compañías, tanto las que planean producir hidrógeno verde, como las que aspiran a transportarlo por gasoducto hacia los centros de consumo -caso de Enagás o de Naturgy-, la apuesta por el gas más de moda es una gran oportunidad. Repsol ha avanzado en los últimos meses en ese camino. La petrolera está desarrollando junto con Enagás y otros centros de investigación, una tecnología propia (fotoelectrocatálisis) con la que, según afirma, es posible generar hidrógeno renovable utilizando directamente la energía solar para separar la molécula de agua. El nuevo plan de inversiones contempla todas las posibilidades de producción del gas; desde el hidrógeno renovable, generado con fuentes no fósiles y que no emite CO2, al denominado "hidrógeno de huella baja en carbono" -con gas natural y captura de emisiones-, pasando por la producción con biometano.


Para la empresa, en plena reconversión, todas las formas de avance hacia la descarbonización son "válidas y complementarias, según su consejero delegado Josu Jon Imaz. El plan hasta 2025 prevé una inversión de 188 millones en la refinería de Cartagena, una de las cinco que gestiona en España, para producir biocombustibles a partir de aceites usados. La inversión en un centro geográfico clave en caja con el objetivo comprometido de descarbonización total en 2050 de la compañía. La planta de biocombustibles elevará la producción vinculada a la economía circular a 250.000 toneladas y evitará la emisión de 900.000 toneladas de CO2, un 0,3% del total de emisiones de España.


Ampliación de Aguayo


El nuevo plan que se presenta esta semana consolidará, además, las posiciones en el sector eléctrico tras la compra de activos a Viesgo en 2018. Entre capacidad de generación instalada (3.000 MW) y proyectada, la petrolera dispone en España de más de 5.000 MW. La ampliación de la central de bombeo de Aguayo en Cantabria tiene un lugar destacado. El plan viene de atrás, de los tiempos en los que la alemana E.ON era propietaria de Viesgo. Repsol ya cuenta con el visto bueno medioambiental del Ministerio de Transición Ecológica para sus planes en Cantabria. Con el negocio apurado, y no sólo por la Covid 19 (2.578 millones de pérdidas en los nueve primeros meses), la compañía pretende elevar hasta 2025 la apuesta por las renovables con más proyectos en el exterior; más desarrollo de ecocombustibles (sintéticos y bio) con la vista puesta en el transporte marítimo, aéreo y terrestre y más utilización de residuos -economía circular-. Son tiempos de cambio.


Fuente: lainformación.com