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06/11/2020

Hacienda señala que las subidas fiscales a diésel y seguros afectarán a ricos


La secretaria de Estado de Hacienda, Inés Bardón, defiende la fiabilidad de la previsión de ingresos y avanza que los fondos europeos aportarán 6.800 millones extra en ingresos.




El Ministerio de Hacienda entiende que las subidas de impuestos al diésel y a las primas de seguro que se recogen en el proyecto de Presupuestos Generales del Estado para el año 2021 no tendrán un impacto significativo sobre las clases medias y en realidad contribuirán al objetivo gubernamental de mejorar la progresividad del sistema fiscal, ya que afectarán de forma más significativa a las rentas más altas. Así lo ha argumentado este miércoles la secretaria de Estado de Hacienda, Inés Bardón, en su comparecencia ante la Comisión de Presupuestos para explicar las cuentas de ingresos sobre las que se sostiene el proyecto presupuestario gubernamental. La número dos del Ministerio ha argumentado que el impacto económico real de estas medidas fiscales será poco relevante, ya que se traducirá en un encarecimiento mensual de 3,45 euros de la siempre gravosa operación de llenar el depósito en el caso de los vehículos alimentados con gasóleo no profesional, en lo que se refiere a la subida del impuesto al diésel; y en el caso de las subida de impuestos sobre las primas de seguro acarreará un encarecimiento de la cuota anual de entorno a los 6,20 euros en el caso de un seguro de automóvil a terceros estándar o de menos de cuatro euros en un seguro tipo del hogar. La secretaria de Estado ha explicado, además, que la medida tendrá un efecto mayor sobre las rentas más altas ya que, según sus datos, son éstas las que más utilizan el vehículo particular y además presentan un mayor consumo de combustible por disponer de coches de mayor cilindrada, y en el caso de los seguros, dado que la prima de éstos se calcula en función del patrimonio protegido también la penalización será más elevada cuando más altas sean los patrimonios protegidos.


El proyecto de Presupuestos para 2021 contempla una subida de 3,8 céntimos por litro del impuesto al diésel, que recorta en parte la ventaja fiscal de la que sigue disfrutando el gasóleo respecto a la gasolina y que ahora se ve reducida a alrededor de 5,5 céntimos por litro. La estimación de coste mensual de 3,45 euros realizada por la secretaria de Estado se basa en el consumo estándar de combustible de un conductor español tipo. En el caso del impuesto sobre las primas de seguro, que según la secretaria de Estado no se tocaba desde el año 1998 y está lejos de la media europea, el Gobierno ha elevado del 6% al 8% el tipo impositivo, aún lejos del 19% que por ejemplo existe en Alemania. La subida al diésel ha venido acompañada de una gran polvareda política ya que se incluyó en el proyecto presupuestario pese al supuesto acuerdo alcanzado con el Grupo Vasco, uno de los socios cuyo apoyo necesita el Gobierno para sacar adelante los PGE 2021. De hecho, apenas un día después de presentarla como una de las nuevas medidas para generar ingresos públicos durante el año que viene, la ministra de Hacienda admitió que se ponía sobre la mesa en la negociación con el PNV para lograr su apoyo a los Presupuestos de 2021, en una vaivén bastante curioso. Bardón ha respondido así a las críticas de algunos grupos de la oposición, que acusaban al Gobierno de concentrar el grueso del coste fiscal de las medidas adoptadas en el proyecto de PGE 2021 sobre las clases medias. La secretaria de Estado ha subrayado que los "retoques" introducidos en el sistema fiscal en el proyecto presupuestario operan sobre las rentas con mayor capacidad para contribuir y suponen solo un pequeño avance en el desarrollo en España de la fiscalidad verde, que según los planes de Hacienda experimentará un mayor impulso en el momento en que la situación económica se estabilice. La idea es, como ya avanzó la ministra de Hacienda, María Jesús Montero, desplegar las medidas previstas en el acuerdo con Podemos cuando el comportamiento de la economía se estabilice.


"Rigor máximo" de la previsión de ingresos


Bardón también ha tenido que defender la previsión gubernamental de ingresos para 2021, que de cumplirse pulverizaría todos los registros conocidos de generación de ingresos públicos en un ejercicio en el que todo apunta a que todavía habrá que convivir con una crisis sanitaria sin precedentes, del escepticismo de los diputados de la Comisión de Presupuestos y de las críticas que escasas horas antes había realizado el gobernador del Banco de España, Pablo Hernández de Cos, por su carácter demasiado optimista. La secretario de Estado de Hacienda, responsable máxima de esas previsiones, ha subrayado que se han realizado desde "un rigor técnico máximo", que descuentan el panorama de incertidumbre que se espera para 2021 y que son coherentes con la información de que se dispone en su departamento sobre el comportamiento de los ingresos fiscales en el pasado. Una afirmación que choca con lo asegurado sobre el mismo asunto por la Vicepresidencia de Asuntos Económicos que admitió que los multiplicadores fiscales tenidos en cuenta se situaban por encima de cualquier dato anterior que se hubiera visto en España. Desde Economía se atribuía este previsible mejor comportamiento de los ingresos fiscales durante 2021 a la mayor capacidad de generar nuevos ingresos de los proyectos que se levantarán con los fondos europeos a lo largo del próximo año. Hacienda ha descontado que la aplicación efectiva de esos fondos generará 6.800 millones de euros de ingresos extra. El Banco de España y el Tribunal de Cuentas de la Unión Europea albergan por el contrario dudas respecto a la capacidad de España para ejecutar los 27.000 millones de euros que supuestamente llegarán el año que viene en forma de transferencias a lo largo de 2021.


Fuente: lainformación.com